Es tiempo para cambiar el tiempo

La obsesión que tengo por el factor tiempo ya es conocida hace varios años, Amazon entre otras ha conseguido que la sociedad valore el factor tiempo como una de las principales causas de conversión en las compras. Y siempre he expuesto la necesidad de manejar los tiempos no solo en el mundo online sino que esa circunstancia al convertirse en hábito es algo que ya no sólo exigimos sino que es un valor que damos por sentado que sea así. Si Amazon tiene la capacidad de enviarme un producto en menos de 24 horas, si voy a una tienda física cuento con que ni voy hacer colas, ni voy a esperar a ser atendido o que deba esperar para pagar en caja. Ninguna de estas circunstancias se dan en una plataforma como Amazon y sí se dan a menudo menos si tengo que ir a una tienda a comprar.

Otro característica que tiene como protagonista el factor tiempo en el mundo online, es la capacidad de comprar a cualquier hora, independientemente la hora de entrega. Es curioso como compramos a cualquier hora como si nos fuera la vida en ello, pero nunca pensamos en la hora exacta en el que la empresa de transporte o quien se tercie nos hará entrega del producto. Esa ya famosa “última milla” está costando hilar de manera exquisita aunque cada vez más se está llegando a procesos muy conseguidos. Walmart de hecho es otra de las empresas que se han apuntado a la entrega por drones y veremos como sale el experimento.

Lo que no es ningún experimento es la situación del pequeño comercio ( y no tan pequeños) con la pandemia. Y por supuesto hay que innovar y trabajar muchos aspectos, pero creo que una de las claves para llegar a conseguir mayor clientela es conseguir precisamente acercarnos a la fórmula online en cuanto a horarios. Hay cosas que son tan de cajón que en muchas ocasiones no nos damos cuenta, pero excepto las grandes marcas y los centros comerciales, los pequeños comercios no tienen un horario adecuado ni a la situación anterior ni a la nueva normalidad que se presupone tenemos ahora. Y es que, si nos fijamos bien, el horario de apertura de los comercios suelen coincidir en un 80% con el horario laboral y eso si ha sido un error, en esta circunstancia de Covid más aún. Se debe replantear el horario para poder dar respuesta a las personas que están trabajando en otras labores y se debe hacer con dos características fundamentales:

La primera es que no se debe hacer de forma individual sino conseguir que los distintos establecimientos de una zona, barrio o como se crea conveniente deben aunar horarios para ir creando una característica de la zona.

Por otro lado se debe, sobretodo al principio, incentivar ese cambio y que genere el tráfico adecuado en la la clientela.

Los cambios por supuesto, y más estos, tienen problemáticas laborales que se deben replantear, pero creo es el momento de hacer esos replanteamientos de forma lógica y con sentido del marketing.  Si se consigue ir generando el hábito de horarios adecuados a las personas que nos pueden visitar la afluencia será mayor.

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