Por qué Amazon está socializando el marketing gracias a la IA

Hace unas semanas a un cliente mío le llegó el temido —o agradecido, según se mire— correo que llevábamos tiempo esperando, en el que se le comunicaba que desde ese momento dejaba de trabajar como proveedor de Amazon, es decir, dejaba de servir productos a través de la plataforma Vendor. Realmente no fue una sorpresa, sino más bien el resultado de una estrategia que habíamos provocado a lo largo de unos años: queríamos frenar nuestra propia venta directa para no competir con la venta de nuestros propios distribuidores que venden en la plataforma.
Como era una situación más que esperada, hace unos meses me puse a trabajar en lo que sabía que sería nuestra alternativa: el Seller Retail de Amazon. Pero tenía muy presente algo clave: cómo manejar la situación con los distribuidores que ya venden nuestro producto en Amazon para, según la referencia, dejarles ganar la Buy Box, o bien aprovechar nosotros el posicionamiento de aquellos productos que han quedado olvidados por su parte o que estamos lanzando y podemos posicionar de manera más coherente… con la idea incluso de retirarnos en un futuro si tiene sentido.
Lo primero que hice fue subir al Seller todos los productos que teníamos trabajados en Vendor: en total, unas mil referencias. A partir de aquí, con la herramienta Keepa, empecé a ver qué productos ganábamos o no en la Buy Box y cómo estaban desarrollados por los demás, para poder decidir lo que comentaba anteriormente.
Pero me quedaban otras 1.900 referencias que nunca se habían subido al Vendor por distintas circunstancias, y que ahora tenía la oportunidad de empezar a vender en Seller. Es aquí cuando empecé un proceso de subida —en el que todavía sigo— y donde me estoy dando cuenta de que la IA (inteligencia artificial) ya es parte fundamental del trabajo y de la relación que tiene Amazon con los vendedores en la plataforma.
Debido a la gran cantidad de productos que quería subir en bloque, me agobiaba, y mucho, trabajar con las plantillas Excel de Amazon. Pero, oh sorpresa: hace unas semanas Amazon ofrece la posibilidad de subir una hoja Excel propia de productos, y su IA hace la magia de crearte el catálogo en unos 15 minutos. Yo, por mi parte, subí solo el EAN, el nombre del producto y el precio, y a partir de ahí iré mejorando cada ficha según mis consideraciones y prioridades.
Y la IA de la plataforma no se queda ahí. Los niveles de predicción de ventas de tus productos son realmente acertados. La plataforma de Amazon Advertising (su plataforma de marketing) te aconseja en mejora de producto, de la store, de campañas o de marca de manera exquisita gracias a su IA, y no digamos ya la parte de generación de contenidos: imágenes, vídeos o descripciones de producto.
Si a toda esta IA interna de Amazon le sumamos IA externa, por ejemplo con ChatGPT Atlas, las posibilidades se multiplican de manera exponencial. En mi caso, con Atlas trabajo mucho las descripciones de productos de competencia directa o indirecta, así como el análisis de comentarios (reviews) de los productos que llevo o de la competencia. Pero, realmente, este es solo un caso concreto; hay muchas más alternativas según el tipo de empresa y la situación.
La idea que quiero transmitir en este artículo es que la capacidad de vender en Amazon —el análisis previo y el trabajo continuo que hay que hacer cuando estás dentro— se está socializando. Es decir, cada vez es más fácil para cualquier persona o empresa que quiera vender en Amazon encargarse de todo: gestión, subida de productos, marketing o análisis de datos. Y esta circunstancia tiene mucho que ver con la propia socialización de la IA, gracias en gran parte a herramientas como ChatGPT.
Por lo tanto, las empresas y consultores que trabajan con clientes que quieren estar en Amazon o en cualquier marketplace deben tener claro que la estrategia a seguir no puede centrarse solo en los aspectos más básicos de gestión y marketing. El foco tiene que estar en aportar un valor visible, que convierta no solo a corto sino también a largo plazo. Es aquí donde me temo que los perfiles más “juniors” o meramente de gestión tenderán a perderse, y los perfiles que toman decisiones y marcan estrategia ganarán una importancia máxima, siempre y cuando adopten y se adapten a convivir con la IA.
Porque toda la parte de gestión con Amazon va a poder ser asumida cada vez con más facilidad por cualquier perfil dentro de las empresas que quieran estar —o ya estén— en dicha plataforma. El diferencial real estará en cómo se piensa el negocio, no solo en cómo se suben los productos.
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