La batalla de los tiempos en los e-commerces y su repercusión en las agencias de transportes

Ya en varias ocasiones he dicho en este blog que una oportunidad de negocio que creo puede funcionar, digo creo porque ni siquiera he hecho estudio sobre ello, me baso en intuición, es montar una empresa de transporte que como competencia principal de venta sea ofrecer un servicio en el que garantice que no trabaja para las grandes como Amazon, porque éstas están haciendo que las empresas de transportes más fuertes del país se decanten por las e-commerces de tal manera que están dejando muy de lado al resto de los clientes, lo que sí tengo claro es que la estrategia es mala no, lo siguiente, alguien le debería decir a los estrategas de empresas como Seur por poner un ejemplo que en menos de lo que ellos crean Amazon tendrá su propio servicio de entrega a domicilio que además ni siquiera sabremos será similar a los conocidos hasta ahora, cuando esto pase, Seur ya habrá perdido tantos clientes por obsesionarse con Amazon que hasta recuperar esos niveles de movimiento anteriores a esta situación le va a costar muy mucho.

Las empresas que no diversifican el riesgo según cuentas de clientes y se dejan llevar por las fuertes tienden a pasarlo muy mal para recuperarse cuando acaba el «chollo».  Conocido son los casos de los productores para la marca blanca de Mercadona o para los sofás de Ikea en España. No sólo dejas de lado a miles de clientes que has trabajado durante años sino que creces en infraestructuras y capital humano que luego cuando las políticas de precio o de compras cambian o se reducen tu modelo de negocio no tiene equilibrio alguno. La diversificación de los riesgos por lo tanto son claves en este tipo de situaciones y las empresas de transporte más fuertes de este país no están siendo para nada conscientes de ello. A esa situación de falta de estrategia a largo plazo se le une una batalla de locos por conseguir ser los más rápidos en entrega de producto al cliente final, la entrega en una hora de Amazon o la entrega en dos horas del Corte Inglés son muy innovadoras desde el punto de vista del cliente, pero pocos saben que para ello las exigencias de Amazon a los proveedores son tan fuertes y duras que en ocasiones roza lo imposible. La entrega de los pedidos que hacen desde su plataforma es tan milimetrada que si fallas en sólo media hora tienes multa de 500 euros más porcentaje de pedido y si fallas en días la entrega se convierte en un auténtico caos de devoluciones, rotura de logística y de stock en tu empresa. El problema de la entrega en muchas ocasiones depende de la agencia de transporte que uses y claro, éstas se vuelven locas por conseguir hacerlo bien y el nivel de exigencia es tan alto que sólo piensan en Amazon, por lo que si vendes plantas online por ponerte un ejemplo ólvidate de que tu negocio online vaya bien en las entregas porque no vas a  encontrar ninguna empresa de transporte que te cuide la planta y el envío como tan sólo hace unos meses.

Insisto que el crecimiento es exponencial y no dudo que no dejen de perder esta oportunidad única, pero a la vez pienso que la diversificación de los riesgos está siendo pésima, por un lado la estrategia es mala porque están dejando a clientes de lado para dar servicio a un sólo cliente, por otro lado de cajón es que el recorrido de esta utilización por parte de Amazon es efímera y que de la noche a la mañana veremos como no utilizarán ninguna empresa de transporte, porque tendrán sus propios medios.