Sinceramente estoy empezando a ser consciente  que la situación actual de las empresas españolas está generada en gran parte por nosotros mismos, y lo mejor es que pensamos que el problema está causado por otros…, por elementos externos que no podemos dominar, por gobiernos o por situaciones ajenas a nosotros. Y no nos damos cuenta que esta situación es la que envuelve el entorno en el que nos debemos desarrollar, y que el cambio lo debemos afrontar cada uno de nosotros, no sólo a nivel empresa, sino a nivel individual.
 

Hace unas dos semanas más o menos me puse en contacto como es habitual con una empresa para ver como enfocar su formación este año, como venía siendo habitual en los últimos años, pues bien, la respuesta  al correo de su nuevo CEO fue la siguiente:


 » Por desgracia este año, entre la falta de tiempo y la de recursos por culpa de la crisis no vamos a hacer nada. Ya lo siento» ( Textual ).

Sin duda una de las respuestas más rotundamente contradictorias que hoy en día un CEO de una empresa de unos 300 empleados y con mercado en otros países puede darte.
 
 Sólo el 10% de las pymes en nuestro país utiliza el crédito formativo, y no pensemos que es porque no lo aprovechan pero hacen formación, es porque NO hacemos formación de ningún tipo, el crédito formativo es quizás la excusa perfecta para no hacer formación, y atacar a la ley y decir que está mal gestionada. Y estoy seguro que con ley o sin ley, no haremos formación. Todo es pensar cómo utilizarla de forma picaresca, para conseguir el Ipad o lo que nos ofrezcan la empresa de formación de turno. Las Pymes en España no están utilizando este recurso de forma correcta, y por lo que puedo ver, tampoco van hacer mucho por ello.

¿Cuándo nos vamos a dar cuenta de la importancia de la formación en nuestros empleados?, ¿cuándo lo vamos a ver como una inversión y no un gasto?. Debemos gestionar bien el cambio, la adaptación al entorno y conseguir llegar a metas comunes, generar misiones, y apostar por los nuestros,  ¿tan difícil es conocer, sólo conocer la ley, y las oportunidades que tenemos y se nos dan para formar a nuestros trabajadores?, lo más lógico es quizás ni siquiera pensar en la ley, es quizás una ayuda, pero nada más para toda la formación que deberíamos hacer. Os dejo un enlace que os lleva a la ley de formación.

 Ley formación empresa

No entiendo cómo podemos pensar en formación como una parte secundaria, terciaria, incluso última en nuestra empresa. Luego nos volvemos locos para encontrar soluciones a  problemas que se han podido anticipar mucho antes de lo que pensamos.

Sí, estoy indignado, mientras existan este tipo de respuestas, no veremos ni siquiera la luz al final del túnel.


 









 

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